Consejos para una crianza positiva y respetuosa

Seguramente habéis escuchado algo sobre la crianza positiva, un método de crianza que busca fortalecer la relación entre padres e hijos, potenciar el desarrollo emocional y social de los niños, y fomentar comportamientos positivos mediante estrategias basadas en el respeto mutuo, la comunicación efectiva y el apoyo emocional. Este enfoque parte de la premisa de que los niños aprenden y se comportan mejor cuando son tratados con amor, comprensión y atención.

Algunos principios básicos e importantes de este tipo de crianza incluyen mantener una buena conexión emocional y afectuosa, una comunicación clara que exprese empatía y comprensión a la vez que establece límites y normas, una disciplina basada en el respeto mutuo, dejando a un lado los castigos físicos y verbales y un refuerzo positivo para corregir acciones erróneas o malos hábitos.

Básicamente, no se trata de decir que sí a todo, se trata de educar, criar y poner límites con respeto y apoyo para conseguir que los niños respondan de manera positiva y tengan un excelente estado emocional.
Por suerte, cada vez son más las escuelas infantiles y colegios que usan como base de su metodología educativa la crianza positiva, lo que nos ayuda a las familias a avanzar a pasos de gigante y a no confundir a los niños con distintas metodologías en casa y en la escuela.

Otra cosa a tener en cuenta es la edad del niño/a porque lo que te vale para un niño de 7 años no te sirve para un bebé de 1-2 añitos. Es importante siempre tener en cuenta las edades y capacidades a la hora de establecer nuestro modus operandi con ellos.
La siguiente tabla puede servir de orientación para saber por donde empezar según la edad de los niños:

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Crianza positiva, ¿por dónde empiezo?

No son pocos los padres que intentan llevar a cabo la crianza positiva y consciente y tiran la toalla desbordados por el exceso de información, la falta de tiempo o el estrés diario. Queremos evitar eso, y por ese motivo os digo que no debéis seguir manuales al pie de la letra, sino usar el sentido común e ir aplicando los principios de este estilo de crianza poco a poco sin estrés, adaptados a vuestras necesidades y ritmo de vida.

La mayoría de adultos hemos normalizado que solo se puede educar desde el mandato y la superioridad y nos cuesta cambiar el chip para hacerlo desde el respeto y el diálogo, pero esa educación es posible, y obtener resultados positivos también.
Lo importante es tratar de no confundir a los niños cambiando nuestra forma de educarlos dependiendo de si ese día tenemos tiempo o paciencia, hay que ser coherentes y tratar de mantener el equilibrio.

Os dejo por aquí un resumen de los principios básicos de la crianza o disciplina positiva:

✔️ Ambiente de amor y seguridad. Demuestra a tus hijos que son queridos y valorados. Proporciona un entorno seguro y acogedor donde se sientan libres y seguros para expresar sus emociones y ser ellos mismos.

✔️ Límites claros. Define reglas y límites de manera clara y realista. Asegúrate de que tus hijos entiendan las expectativas y las consecuencias de sus acciones. En la crianza positiva, no se busca eliminar la disciplina, sino más bien abordarla con respeto y comprensión. Cuando los niños comprenden los motivos detrás de las reglas, tienden a seguirlas y a aprender de la experiencia, evita el uso del «porque no» y cámbialo por el diálogo.

✔️ Comunicación abierta. Escucha atentamente a tus hijos y promueve una comunicación abierta y sincera, sin juicios ni interrupciones. Reconoce y acepta sus emociones y preocupaciones, y respeta sus puntos de vista y opiniones, aunque difieran de los tuyos. Os quiero recomendar el libro «El poder de las palabras» de Soledad Carmona (@infanciarespetuosa en instagram) donde nos enseña el tremendo poder de lo que decimos, sobre todo cuando hablamos en positivo.

✔️ Fomenta la autonomía. Permite que tus hijos tomen decisiones y asuman responsabilidades apropiadas para su edad. Apoya su independencia y fomenta su autoestima y confianza en sí mismos. Ayúdalos a desarrollar habilidades como la resolución de problemas, la empatía, la responsabilidad y la toma de decisiones. Dales la oportunidad de practicar estas habilidades en situaciones cotidianas para que ganen seguridad y confianza.

✔️ Usa la disciplina positiva. En lugar de castigos físicos o amenazas, utiliza métodos de disciplina positiva como el refuerzo positivo, el establecimiento de límites claros y la resolución de problemas conjunta. Y sobre todo, sé su mejor ejemplo, ya que ellos aprenden de lo que ven y sus padres suelen ser su primer modelo a seguir.

✔️ Dale opciones en lugar de órdenes. Si cambiamos la orden por una opción, los niños estarán haciendo lo que les pedimos sin darse cuenta y escogiendo ellos mismos. Por ejemplo, si quieres que se vistan solos, en lugar de decir «ponte la ropa» cámbialo por un «¿quieres el sueter verde o el rojo?», o «¿qué te vas a poner primero, la camiseta o el pantalón?».

✔️ Evita el «no». Decir «no» de manera apropiada enseña a los niños sobre límites, responsabilidad y consecuencias, aspectos cruciales para su desarrollo emocional y social. Lo único que cambia con la crianza positiva es que cambiamos el continuo y básico «no» por otras alternativas, usando el diálogo, el refuerzo, el mensaje positivo, etc. La crianza positiva implica explicar el motivo detrás de la negativa, ofrecer alternativas y brindar apoyo emocional para que los niños comprendan y acepten mejor la situación. Esto fomenta una relación basada en la comunicación abierta y el respeto mutuo, evitando generar resentimiento o frustración en los niños.

✔️ Ten mucha paciencia. Recuerda que la crianza positiva es un proceso continuo que requiere tiempo, paciencia y dedicación. Ármate de paciencia con tus hijos y contigo misma, sobre todo si no decides aplicarlo desde el principio, ya que una vez instaurado un método de educación y crianza, cuesta cambiarlo por otro, tanto para ellos como para nosotros.

escuela infantil

¿Y si mi hijo va a la escuela infantil?

Una de las dudas más comunes cuando decidimos criar con esta u otra metodología es ¿qué pasará cuando mi hijo vaya a la escuela infantil o al colegio?, ¿continuarán allí con los avances que hemos obtenido en casa?

Es una duda normal, porque no todas las escuelas infantiles usan los mismos métodos, y a veces dar con una que aplica una forma de crianza contraria totalmente a la nuestra nos echa mucho para atrás.

Lo importante es ser coherente y si hemos decidido seguir esta filosofía en casa, conviene buscar una escuela infantil cuya metodología se base en la crianza positiva y no solo la respeten, sino que sirva de gran ayuda para apoyar lo que ya hacemos en casa y seguir avanzando.

 

La crianza respetuosa o positiva hace que la interacción diaria con los niños sea más fluida y ayuda a construir una relación en la que se promueve la autoestima, la seguridad, la independencia y el autocontrol. Estas son habilidades esenciales para la vida.
Recordad que en esto de ser padres ninguno somos perfectos y todos nos equivocamos alguna vez, lo importante es hacer siempre lo mejor pensando en el bienestar de los niños y nunca tirar la toalla.

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