Mamá al rescate. ¡Todas las mamás son supermamás!

08:03 Mónica - Refugio de Crianza.

Mamá al rescate. ¡Todas las mamás son supermamás!

En el cuento de hoy tenemos a una mamá que se incorpora a trabajar, a unos niños que buscan héroes que los cuiden y  a unos canguros con mallas que se colapsan con el cuidado de los tres pequeños. Solo una mamá puede salvar la situación, aunque no sea precisamente la mamá que todos esperamos.

Una bonita historia que nos recuerda lo maravilloso que es contar con una tribu, gente de confianza que nos ayuda y nos echa una mano en los momentos más desastrosos.

Mamá ha recibido una fantástica oferta de trabajo. Para poder aceptarla, tendrá que encontrar al canguro perfecto para cuidar de sus niños. Un anuncio en el periódico debería ser suficiente.
Pero cuando empiezan a desfilar todos estos superhéroes, candidatos ideales a ocupar el puesto, y van fallando estrepitosamente uno tras otro, las cosas se complican.

¿Encontrará mamá el canguro que busca?

Ficha técnica.

Título: Mamá al rescate.
Textos: Raquel Díaz Reguera
Ilustraciones: Raquel Díaz Reguera
Editorial: Lumen.
ISBN: 9788448852849
Detalles: 46 págs, 23 x 29 cm

Mamá al rescate.

Una mamá como otra cualquiera que se incorpora al mundo laboral comienza el cuento. Ambos papás estarán fuera de casa las mismas horas así que tienen que buscar a alguien que se ocupe de las tareas que hacía mamá en esas horas y deciden poner un anuncio para buscar quien se quede con los niños.

…Aunque no contaban con que Guille (9 años) cambiase un poco el texto antes de mandarlo a la web. ¿Qué habría puesto en él?.

mama al rescate

Al día siguiente el nuevo candidato se presentó en casa disfrazado de superhombre. Su mamá alucinó, obviamente, al ver a aquel hombre vestido con mallas pero los críos estaban encantados.

La tarde fue un poco desastrosa con una serie de accidentes varios y el superhombre se vio sobrepasado, pidió disculpas y no volvió.

El siguiente en llegar fue el gran Murciman, hombre murciélago. Sí, sí, como lo leéis. El siguiente candidato también iba disfrazado. (Creo que me hago una idea de lo que añadió Guille en el texto del anuncio).

mama al rescate

Nuevamente la tarde iba bien hasta que todo se complicó y Murcimán también se fue volando a su murcicueva.
¡Ah!, al día siguiente aracniman también vino y se fue y después le tocó a Supergata.

mama al rescate

La noche que le tocó a Supergata, la mamá de los niños regresó a una casa vacía, no había rastro de los niños… Esa tarde en mitad de todo el desastre, una heroína sin capa ni disfraz había acudido a su rescate. No era súper nada, era una mamá al rescate y aunque no era la mamá de los niños, esa mamá lo hizo realmente bien.

Conciliación y apoyo.

La mamá protagonista se enfrenta a lo que por desgracia, se tienen que enfrentar muchas mamás hoy día: la incorporación al trabajo cuando aún hay niños que te necesitan.
Tampoco es la única situación, a veces las mamás deciden trabajar por propia voluntad sin ser obligadas por bajas demasiado cortas o facturas acumuladas pero que también como las demás, se encuentra con problemas para conciliar.

¿A quién dejamos a nuestros hijos?

Nunca me he visto en la tesitura de tener que dejar a mi hijo con alguien o en una guardería o con canguros así que no me imagino lo que tiene que ser tener que buscar a la persona o el lugar indicado, que te de tranquilidad y seguridad suficiente para dejar a los peques.

¿Habéis oído hablar de las madres de día?, ¿De la crianza en tribu?.

Esa ha sido mi opción cuando en contadas ocasiones he tenido que dejar al niño con alguien. No madres de día específicamente porque las madres de día van más allá, en mi caso he contado con madres como tú y como yo.
Madres (amigas y/o vecinas) que se quedan a tus hijos en su casa con los suyos y los cuidan como harían con los propios.

Yo no tengo que contratar madres de día (pero si lo necesitase lo haría) porque las tengo alrededor: mis vecinas. Mi pequeña tribu.
En nuestra calle vivimos 3 mamás con unos cuantos niños que siempre nos echamos una mano en estos casos y los niños pueden ir de una casa  a otra siempre que lo necesitamos.
Nos dan confianza, los niños las conocen, y sabemos donde y con quien están.
Para mí no es una alternativa a la escuela infantil porque no tiene nada que ver, es una alternativa a los canguros que contratas sin conocer, sin saber quienes son, sin quizás, la confianza de que tus hijos los conozcan.

Y también igualdad.

mama al rescate

Nada más comenzar el libro nos encontramos con una ilustración de ambos papás limpiando la cocina, lo que ayuda a normalizar cada día más la labor del hombre en el hogar con las tareas cotidianas y el cuidado de los hijos. ¡Ya está bien de considerar héroe a todo hombre que hace un día lo que la mujer hace siempre!.
A menudo vemos como se usa la palabra «ayudar» refiriéndonos a esas tareas que desempeñan los hombres y tenemos que ir cambiándola ya que no «ayudan» sino que tienen la misma obligación (o no) de hacerlas que la mujer.

Dicho esto, vemos más detalles en favor de la igualdad como por ejemplo que los niños jueguen con juguetes y hagan tareas de todo tipo indistintamente de su género o que los héroes que se presentan sean hombres y mujeres.

Nadie nos cuida como una mamá.

mama al rescate

Si tuviera que resumir el libro sería con esa frase. Hace muchos años tuve mi época de ser canguro. Sinceramente, no sé como confiaban en mi, porque a mi hoy día que soy madre me cuesta mucho confiar en chicas de la edad que yo tenía entonces para cuidar a mi hijo.

Ahora mismo he cambiado mi forma de pensar y mi pensamiento va más en la línea de que nadie como una madre para cuidar a un niño, aunque no sea la suya.
Quizás es un planteamiento ilógico, pero lo cierto es que tengo más confianza en las mamás de mi entorno que en la gente sin hijos (no me odiéis). Me da por pensar que obviamente una madre ya está acostumbrada a cambiar pañales, dar biberones, curar heridas, solventar berrinches, lidiar con rabietas y dar consuelo. Reconocemos síntomas de malestares, conservamos la calma en situaciones de estrés y estamos acostumbradas a que nos manchen la ropa de comida.

Pequeñas cosas que quizás no decidan si alguien es más o menos apto, pero que a mí personalmente me dan más confianza, por eso estoy de acuerdo con el libro, ni superhéroes con capa ni heroínas con espadas, mejor una mamá.

Raquel Díaz Reguera es la autora tanto de los textos como de las ilustraciones de Mamá al rescate. No son pocos los libros que tengo suyos y lo cierto es que ya sé reconocer su mano cuando tengo una obra suya delante.
Esta sevillana admite que la mayoría de sus libros han salido de su experiencia como madre, esa es su mayor fuente de inspiración.
Lleva 10 años creando obras maravillosas con las que no pretende dar lecciones ni inculcar nada, pero es inevitable que las usemos como ejemplo por el gran contenido que deja en ellas (Recordemos que tiene títulos muy útiles para combatir el bullying).

Otras reseñas de obras de Raquel Díaz (clic en ellas) en el blog:

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