Mi particular visión de la maternidad. Cap6.

El día que llegamos a por los resultados del batallón de soldados, es uno de los que más recuerdo. Se quedó grabado a fuego en mi memoria.

Aparecimos por la consulta con la sonrisa recién planchada y puesta en la cara. Hoy nos dirían el tratamiento a seguir. ¡Por fin!

Esperamos a que nos llamasen y entramos cogidos de la mano, tratando de contener el nerviosismo que llevábamos rumiando todos estos 15 días de atrás.

Nos atiende una nueva doctora, no era ninguna de las dos anteriores. Esta era joven y tenía una cara de no haber follado en 3 años que no os lo podéis ni imaginar.
Nos dice que nos sentemos y empieza a soltar una gilipollez detrás de otra…

– Bueno, el resultado del seminograma es exactamente igual al anterior. Como el primer análisis que aportasteis no era de este mismo laboratorio lo damos como nulo (aquel era el que nos daba alguna esperanza, el del 40% hábil,y nos lo acababa de tirar literalmente a la mierda, por no ser de su mismo laboratorio. Muy bien, maja, ¡un gallifante pa’ tí!). Solamente nos quedamos con los datos de los dos últimos, o sea, que tenéis un 1% de esperma válido.
Eso quiere decir que el tratamiento a seguir es una Fecundación In vitro.

Frena un segundo la retahíla de cosas que estaba vomitando y me mira directamente a los ojos.

– De todos modos, TU NO ERES APTA PARA UN TRATAMIENTO DE FERTILIDAD.

Os podéis imaginar la cara de gilipollas que se me quedó.

-¿Qué no soy apta ? ¿Por qué?
-¿TÚUUUUU? ¿Con lo gorda que estás? A ti no te hacemos ningún tratamiento hasta que no adelgaces.

Os juro que si me pinchan en ese momento, no sangro.

– Vamos a ver… ehmmmm, que estoy gorda ya lo se, –(que usted es imbécil también, y que debería de acudir al Departamento de Neuronas Perdidas se lo propongo, en plan de colegueo, todo sin acritud)– y usted debería saber igual que yo, ya que es ginecóloga, ¿verdad? que mi problema de sobrepeso viene ocasionado, en gran parte, por el trastorno hormonal que producen los ovarios poliquísticos, (¡mis ovarios con apellido!)
– Sí, si, claro, pero tienes que estar dentro de la curva óptima de I.M.C. que se indica para poder someterte a un tratamiento.
– Vale, muy bien. ¿Cuánto tengo que adelgazar?
– ¿Pero es que no te ves? ¡MUCHÍSIMO!. Además, no te creas que en una clínica privada te lo van a hacer. Ni aquí ni en ningún sitio. Olvídate de ello hasta que no pierdas todo el peso necesario.

SILENCIO SEPULCRAL Y MIRADA A MI MARIDO QUE ESTABA IGUAL DE PERPLEJO QUE YO.mafaldablog

– Ponte en plan, pierde peso, y en febrero pides cita para que te volvamos a ver. ¡Además! No se que prisa tienes, porque aún eres joven.

¡VENGA YA! La retrasada de los cojones, va a decidir ahora por mí el momento en el que debo o no debo ser madre. Perdóname PERO NO. De momento, la edad a la que queremos parir la decidimos nosotros, mi marido y yo. O ¿Qué pasa? ¿Solamente tienen derecho a hacerse tratamientos personas de más edad? ¿Cómo es esto? porque si no me equivoco, la Seguridad Social también pone límite de edad para hacerse ese tipo de intervenciones…
¿Entendéis ahora por qué me cabrea tanto la PUTA FRASE?
–No te preocupes mujer… eres muy joven…
–¡Vete a tomar por el culo!
La próxima persona que me lo diga… corre peligro de muerte. He dicho.

Me levanto de la silla con una mala hostia tremenda y una angustia en el pecho de las que dejan huella.

¿Para qué cojones me hacen todas las pruebas médicas si con mi “obesidad mórbida” no tengo derecho a ser madre?
¿Por qué coño me hacen ilusiones y me citan 20 veces en 2 meses en el hospital si en teoría a mí no me pueden practicar ningún tratamiento?
¿Qué pasa que en cuestión de 2 semanas engordé 50 kilos? Porque si mal no recuerdo, 15 días antes la médico que nos atendió nos dijo que con el resultado del segundo seminograma ya sabríamos cuál sería la solución a nuestro problema.
¿Eres tan sumamente retrasada, y tan poco sensible que no sabes explicar las cosas como se debe?
Ah, si, claro, que eres infertil de mente ¡pero no lo sabes! Eso me deja un poco más tranquila.

No se si podéis llegar a imaginar el nivel de indignación que teníamos encima los dos.
No la mandé a tomar por el culo porque tengo bastante más educación que ella, pero las formas en las que se dirigió a mí y como me trató eran para haberle llamado de todo menos guapa.

Me sentí incomprendida, me sentí humillada, menospreciada…

Justo ese día salíamos de viaje para Madrid. Mi hermana y yo íbamos a ver un espectáculo musical que llevábamos esperando un montón de tiempo con muchísima ilusión.Nos lo habían regalado por nuestro cumple.
Se me fueron las ganas de golpe.
Me habría apetecido cavar un agujero muy profundo en la tierra y esconderme hasta recuperar un poco el aliento.

Al salir del hospital, mis amigas, Sra Jumbo incluída, estaban ansiosas por saber qué me habían dicho. Una de las 3 de mi grupo de privilegiadas me llamó, (tambortxu). Yo no fuí capaz a pronunciar una palabra. Se me cortaba la respiración, me ahogaba en mi propio llanto.
Había empezado a llorar tanto y tan fuerte que parecía que me estuvieran matando.
Ella me tranquilizó mucho y me dijo que no me preocupase, que ahora tenía que tratar de disfrutar mi regalo de cumpleaños y cuando volviese ya me pondría a pensar en diferentes opciones.
Es mi amiga por muchas cosas, pero una de las que más la caracteriza, es la capacidad que tiene para dar consejos, escuchar y ofrecer apoyo. Tiene una voz capaz de calmar en un nanosegundo. Es la dulzura personificada. Ese tipo de amigas que todo el mundo quiere tener, de esas personas que quieres en tu vida por y para siempre.
Así es mi tambortxu. Siempre me dice las cosas en el momento justo. Me repite una y mil veces, que algún día nos haremos la foto juntas en nuestro sitio secreto chocando las barrigotas, y estoy convencida de que eso pasará.Seguro que sí.

No fue el mejor viaje de mi vida, porque la angustia que tenía era importante, pero me fui y disfruté todo lo que pude.

Unas cuantas horas conduciendo consiguieron despejarme un poco la mente.

De todos modos, esto no podía terminar así. Yo no me voy a dar por vencida tan pronto. Ni yo ni mi marido. Algo tendríamos que hacer, y lo haríamos , muy pronto…

Si quieres leer el capítulo 5 pincha AQUÍ

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42 thoughts on “Mi particular visión de la maternidad. Cap6.

  1. Muy fuerte, muy fuerte, muy fuerte!! Este tipo de médicos se merecen que dejemos a un laod nuestra buena educación y les digamos un par de frases bien dichas, aunque sean malsonantes o incluso algo peor. Si más de un paciente les cantasen las cuarenta, seguro que en lo sucesivo se lo pensaban dos veces antes de humillar a las personas que, con toda el dolor de su corazón están sentadas delante esperando que les den una solución a un problema muy doloroso. Y, en lugar de eso ¿qué hacen? Hacerte sentir una m—-a, que no vales, que estás mal de la cabeza por desear un hijo ahora y ya, y que tu problema no le importa a nadie. De verdad, la próxima vez que te cruces con una malfo—-a como ésta, mándala a donde picó la gallina y quédate a gusto.

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  2. Todo esto se reduce a algo que denuncio en mi blog – a otros niveles -: falta de empatía. Yo estuve cinco años y medio trabajando cara al público, y supongo que soy un idiota o una especie en extinción, pero siempre intentaba ponerme en la piel del que venía. Y eso que es algo totalmente diferente a lo que cuentas, a mí me intentaban engañar casi siempre con problemas ficticios y con mentiras de diversa índole. Pero uno acaba por sabérselas todas. Lo que no hacía nunca era menospreciar al ciudadano. Podía hacer más o menos por echarles una mano, pero nada más. Me intentaba poner en su lugar, procuraba ayudarles con mayor o menor éxito (también influían las formas que me traían), pero siempre desde el respeto. Y esa zorra – perdón – no te lo tuvo. Con todo lo que estabais pasando (que no tiene por qué saber, lógicamente) y con la de cosas que os habían dicho con muchos años de retraso – como lo de tus ovarios con apellido -. Luego los funcionarios tenemos la fama que tenemos y no me extraña. Maldita sinvergüenza. Espero con impaciencia la continuación de vuestras historias. Me habéis enganchado!

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    1. Pues si, es una zorra. Y me quedé con su cara jajajajajaja. Hay gente para todo. Yo también trabajo cara al público y lo que hay que hacer siempre es tratar bien al cliente, cosa que la infertil neuronal no sabe hacer. Lógico y normal, con esa carencia que tiene… pobre mujer. Pero allá ella y su conciencia… yo seguiré mi camino como buenamente pueda.

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  3. Eres más tonta……vaya estampa la mia a estas horas llorando en la oficina. Las cosas que te decimos las otras lokas de nuesto akelarre particular y yo, son porque así las sentimos, y aunque no es comparable, lo que te va pasando nos duele casí tanto como a ti, lo mismo que no en otros momentos disfrutamos de tus alegrías, y también sentimos la mala ostia que nos creo la “doctora sangre de horchata” que te tocó en suerte aquel día. No voy a repetirme en lo que ya te he dicho mil veces, lo que sí puedo hacer es animarte en seguir este laaaaaaaaaaargo camino cuesta arriba que te ha tocado, porque lo estás haciendo muy bien: señoras y señoras aquí la colega lleva ya un año sin fumar, y poco a poco pero con mucho esfuerzo va bajando de peso (aunque sólo sea para darle en los morros a aquella #[`^]+*¿’·$%”ª/=) se me ocurren demasiadas burradas para calificarla pero os censurarían el blog. Algún día recordaremos a J. la guerra que dio antes de asomarse a este mundo loco. Te lentejiu, y lo sabes.

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    1. Jajajajajajajajajjajajajaajajajaj si es que no me queda otra que quererte… no hay más pelotas. Todo lo que digo es de verdad y seguro que recuerdas percectamente ese momento. Todavía se me empañan los ojos cuando me acuerdo… que impotencia más grande 😢😢. Pero allí estabas, como siempre, para decirme : venga! Arriba que puedes! Y vaya si puedo 😁😁😁😁. Te supermegarecontra quiero, pedorra. 😍😍😍😍😍😍😍

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    1. Claro. Es que los gordos no tenemos derecho a la vida. ¿no lo sabías? Hasta los chinos ponen límite de IMG a las familias que quieren adoptar en su país. Y no es coña… Me quedo muerta solo con pensarlo.
      Y si, por suerte alguien me explicó algo sobre esto, y me quedé un poco más tranquila.

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    1. Pues una funcionaria de esas super agradables y con mucha sensibilidad. Que digo yo… si tenía un día malo, podía haber pedido un moscoso de esos que les corresponden y evitar así joderle la moral a sus pacientes… en fin!

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  4. Ehhh?? Me he quedado ojiplática! Pero como se puede ser tan mala persona, tratar a alguien así cuando se está en el peor momento. Cuando sabes que todas las esperanzas de esas personas estan en tus manos y vas y le dices que esta gorda? PERDON? Ya me imagino que debe haber pasado mucho tiempo de esto, pero chica, la proxima vez no dejes que te traten así, pon una reclamación y pide cambio de ginecólogo. No pueden ser todos así de imbéciles.

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  5. Me he quedado helada, más bien, estoy cabreadísima con el poco tacto de la doctora en cuestión… vamos.. espero que hayáis pedido una segunda opinión porque no me creo que la chorrada esa sea impedimento para ser madre.. es más.. te lo dice una a la que le dijeron que le costaría ser madre por mi obesidad mórbida y por ovarios poliquísticos y tengo dos así que… ¿dónde hay que ir a dar de leches a esa tía?

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  6. Pues no sé cómo te controlaste, porque vamos es para soltarle cuatro frescas, pero cuando te pasa algo así, te quedas tan a cuadros que ni reaccionas. Anda y que le den, imagino que pediste que te cambiaran de ginecólogo. A ver cómo sigue tu historia. Un besazo!

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  7. ¡Pero qué poca empatía tienen algunos médicos! Es indignante. Muy indignante. Lo peor es que no les plantamos cara, cuando deberíamos decirle cuatro cosas bien dichas. Espero que todo termine bien porque ya casi no me quedan uñas…
    Un abrazo

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  8. Niña, yo estoy gorda como un tonel, y siempre ando hablando de mi tipo de vaca-burra. Tenía miedo a seguir engordando durante el embarazo y a que los médicos me tratasen de esta forma tan cruel, pero nunca, jamás, pronunciaron una mala palabra en ese aspecto. Sólo me decían que no podía hacer dieta en ese momento, que cuidase la alimentación, y recomendaciones generales pero no hirientes. ¡Que las gordas también nos hemos preñado y parido desde que el mundo es mundo! Hombre ya.

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  9. Esto va en serio? se puede ser más Z…. a la mierda la educación! yo le habría cantado las cuarenta. No puedes tratar así a tus pacientes, y más con algo tan delicado.
    Esto me ofusca una barbaridad, a mi me vienen clientes que los mandaría a la mierda y les pongo mi mejor sonrisa, es lo que hay.
    Yo tuve un cólico nefrítico antes de quedarme embarazada y me colocaron a la enfermera más idiota del hospital, me quitaron la medicación para probar y al rato me moría del dolor y tardó más de media hora en ponerme algo para calmarme, hasta me levanté yo de la cama para ir a decirle que me pusiese algo, vino y le dije que que tenía que hacer para que viniese: llorar? gritar? (y no estaba ocupada, estaba dandole a la lengua con las otras, lo vieron mi marido y mi hermana que fueron a decirle que viniese a darme algo que tenía mucho dolor). Me dijo que tranquila, que ya me ponía algo. Y al día siguiente me preguntó con carita de ángel que si me encontraba mejor. Cuando me dieron el alta montaría una fiesta, pero mientras estuve ahí no volvió a tratarme mal.
    Espero con ansia la próxima entrega, y por favor, que no hayan más médicos así!!!!

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    1. Es increíble la cantidad de incompetentes que hay por el mundo. Tampoco es tan difícil ser profesional, digo yo… pero bueno… así va este país de pandereta… Menudo mal rato debiste pasar. Encima dicen que los cólicos nefríticos son súper dolorosos!. Yo también espero que no haya más médicos así, pero lo veo bastante improbable.

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  10. Normalmente me quedo en la sombra leyendo tus post, pero hoy tengo que comentar porque esa señorita se merece como poco una queja en atención al paciente. No se os puede tratar así, no hay excusa alguna. Si tienes un mal día te aguantas. Estás tratando con gente que tiene sentimientos y no tienes ningún derecho a joderles el ánimo porque a ti te parezca. Se pueden decir las cosas de muchas formas, pero nunca faltando al respeto. Ojalá se encuentre con una pareja menos educada que vosotros y le cante las cuarenta en bastos.

    ¿Y de dónde se ha sacado que las rellenitas no pueden tener hijos? Que ya será menos, si has cabido por la puerta de la consulta no hay de qué preocuparse 😛
    ¿Tanto ha reducido la seguridad social su presupuesto que niega tratamientos gracias a excusas absurdas?
    ¡Mucho ánimo!

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    1. Hola Estrella!! Un gusto conocerte. Me gusta que te hayas decidido a salir de la sombra jejeje. Siempre es un placer hablar con la gente que nos lee, así que no seas tímida y comenta siempre que te parezca. La verdad es que la experiencia que tuvimos fue fatídica, pero bueno, suelo sacar la positividad de donde puedo y seguir adelante. En este camino que nos tocó en suerte, son muchos más los baches que vives que alegrías que recibes. Un beso gordo y muchas gracias por estar 😉

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