Os vais 2,volvéis 3. La vuelta a casa con el bebé.

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Por fin ha llegado el momento, ya tenemos a nuestro hijo/a en brazos y volvemos a casa. Hemos pasado un par de días o mas en el hospital donde nos han ayudado,nos han mimado y nos sentíamos seguras. Pero ahora estamos solas, estamos contentas por llegar a casa pero tenemos un pánico terrible a no saber que hacer con el bebe. Ya no hay enfermeras ni médicos que nos guíen, dependemos de nuestro instinto y a veces no confiamos en el.

Antes de nacer nuestro hijo hemos visualizado ese momento cientos de veces. Un encuentro tierno y lleno de amor y lagrimas. Y seguramente así será, pero en ocasiones nos invade una sensación de que ese niño/a es un nuevo miembro,un desconocido. Yo recuerdo que nada mas nacer lo mire y lo besé, pero por mi mente pasaba una pregunta “¿por qué no lo quiero como se supone que debo quererlo? No me mal interpretéis,por supuesto que lo amaba, pero no sentía lo que creí que iba a sentir, lo fui conociendo en las siguientes horas, los siguientes días, y entonces ya si sentí por completo lo que se supone que todas sienten desde el minuto uno.
Esto es más común de lo que creemos, debemos darnos tiempo y dejar que las cosas fluyan naturalmente. No somos malas madres por no sentir esas cosas desde el primer instante, las siguientes horas notaremos que ese vinculo se va haciendo cada vez mas fuerte. Es cuestión de tiempo.

Los “maternity blues”
Conocidos como los “días azules”, ésta mini depresión pasajera que dura 3 o 4 días ha sido bautizada de ese modo. A menudo la felicidad que tenemos por la llegada de nuestros hijos se ve empañada por todo tipo de sensaciones. desde el temor o la angustia hasta la duda de nuestra capacidad como madres. Es algo pasajero, cuando solo dura 4 días no es la temida depresión postparto, tan solo necesitamos tiempo y confianza para dejarlo atrás.

Dudas y mas dudas.
Criar al primer hijo no es fácil,tenemos que ir aprendiendo poco a poco y nos equivocaremos muchas veces,pero debemos confiar en nuestras capacidades como madres, evitar compararnos con otras, y tener paciencia. Para hacerlo todo más fácil, ayuda que al final del embarazo asistamos a las clases de preparación al parto pues en ellas también se nos enseñan los cuidados básicos de un recién nacido.

Cuando el bebé llora tendemos a culparnos. Quizás no lo estamos haciendo bien, igual tiene hambre, lo estaré abrigando demasiado, estará enfermo y no me he dado cuenta.. Los recién nacidos suelen llorar por mil motivos, desde los temidos cólicos hasta simplemente por reclamar compañía. A veces olvidamos que han pasado 9 meses dentro de nosotras y al salir, en ocasiones pasan muchas horas solos en una cunita y se sienten desamparados. Por lo que a veces simplemente reclaman atención. No te culpes por dársela, ni tengas miedo a “mal acostumbrarlo”, pero tampoco te culpes si no le das toda la que el/ella querría porque tienes mas cosas que hacer. Tampoco debemos descuidar nuestras necesidades.
Cuando nació mi hijo, pasé todo ese primer día con él en brazos. Mirándolo, besándolo, dándole calorcito. Pero olvidé lo más básico: No le había cambiado el pañal en todo el día. Me sentí la peor de las madres olvidando algo tan obvio, pero me sorprendí al descubrir que es mas normal de lo que creía.

En definitiva, nada es fácil, y tampoco vamos a engañarnos diciendo que en 3 días estaremos habituadas. Adaptarse a la nueva situación lleva tiempo, es lógico que estemos las primeras semanas mas irritables, indecisas, sensibles y que tengamos mil dudas. Pero no olvidemos que no debemos dudar de nosotras, desde tiempos atrás las madres han sabido cuidar de sus hijos con y sin ayuda usando su instinto, y nosotras también podemos.

¿Os resultan familiares estas sensaciones?, ¿cómo fue vuestra “vuelta a casa”?.

 

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9 thoughts on “Os vais 2,volvéis 3. La vuelta a casa con el bebé.

  1. Pues a mi me paso eso de no sentir ese amor instantáneo. Era un sentimiento de protección, porque son muy peques, pero todo el tiempo le preguntaba a mi marido si a el le pasaba igual! Gracias a dios mi marido me dijo que le pasaba igual! Con el tiempo habalando con amigas, incluso las que decían que habían sentido ese “flechazo” instantáneo dijeron que buen, los primeros días habían sido más de angustia que de amor. Yo nose si no se dice mucho por el sentimiento de culpa o que. Pero me pasaba que eran angustiante no quererlo como segun decía que debía y además el sentimento de culpa! Hasta que no encontré a alguien que de forma valiente me lo confirmara ella sola me costó a mi decirlo! Así que desde entonces siempre que una amiga esta cerca del parto, le digo que no se agobie si al principio no surge ese amor del que tanto hablan! Que raros son los primeros días, o mismo el primer trimestre es raro! No conoces bien al nuevo compi de piso! Ya con el tiempo una les pilla un cariño enorme!!! 😊

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    1. Exacto, es más el sentimiento de protección y de saber que como es tuyo, tienes que quererlo, pero no entiendes porque no ha sido un flechazo. Yo tengo una conocida que iba a dar a luz después de mi, se me ocurrió decírselo y dios mio.. Me dijo de todo, que si estaba loca, que eso a ella no le iba a pasar, que como no más a querer a tu hijo. Puso el grito en el cielo, así que ya no volví a decírselo a nadie. Pero es más común de lo que pensamos, y un día lo hablas y te das cuenta de que no eres la única con esas dudas y esas experiencias. Gracias por contarlo! Un besote 🙂

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    1. Si, jejeje yo me puse a llorar de emoción nada más tenerlo, pero también empecé a sentirme mal por no sentir lo que se supone que has de sentir. Gracias a dios, al final ves que es normal, que le pasa a más mamis y que no tienes ningún problema ni eres una mala persona jeje.

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  2. A mí me preocupaba mucho la vuelta a casa, por si no sabía que hacer, pero al final no tuve tanto problema. Estuvimos en el hospital 10 días, así que volví con el niño medio criado jajajaja y tuve tiempo para aprender a bañarlo, cambiarlo, darle el pecho etc. Y con Niña pues con el segundo vas más tranquila.
    Por cierto, a mí también me pasó lo del parto, no era exactamente no sentir amor infinito, pero me lo enseñaron (fue cesárea) y como que no supe qué hacer, lo miré y pensé: este es mi hijo? No sé como explicar, una sensación rara… Pero fueron solo unos segundos, luego esa sensación pasó.

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    1. Jodo 10 días! Yo me agobie dos porque la suegra no se despegaba de mi, si son 10 muero jaja. Para mi la vuelta fue un poco liberación, porque vivimos alejados de toda la familia así que me dejaron bastante a mi aire. Con el niño no tuve mucho problema porque estaba acostumbrada a los bebés. Pero con mis sensaciones, mis hormonas, los arrebatos, los nervios cuando lloraba etc.. Eso sí fue algo estresante jejej. Pero bueno, no tan fiero el león como lo pintan, tan solo hay que tener confianza en nosotras mismas. (que fácil es decirlo eh jeje).

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  3. Yo sí sentí ese amor incondicional a primera vista, no me podía creer lo que sentía, qué emoción (y mira que yo soy poco sentimental o seca, como prefieras…). Lo de la vuelta a casa tampoco me dio ningún miedo, estaba deseando, porque los dos estábamos bien, quería estar en casa, en mi casa, con mi hijo! madre mía, qué cambio de vida, un mar de dudas más que miedo.
    Con mi segundo hijo fue diferente porque estuvo ingresado en neonatos y por una parte deseaba estar en casa ya los 4, todos juntos, pero por otro, ya no tenía ese control médico que necesitaba, (aunque por suerte ya estaba bien, pero teníamos que estar “pendientes”), lo peor fue que a los quince días, otra vez ingresado… Bueno, lo dejamos, que me salgo del tema…
    Cada hijo es una experiencia diferente, un mundo…

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  4. Tarde pero aquí llego. Yo no he tenido nada de depresión post parto, ni días de tristeza ni muchas inseguridades. Así somos en mi familia,que parece que nacimos sabiendo y nada nos da miedo. Lo que sí me ha tardado más en llegar es eso del instinto maternal. No es que me preocupase mucho, porque desde luego he vivido volcada para que mi bichilla estuviese bien atendida, con lactancia materna, porteo, colecho y todo lo que ha hecho falta. Pero aún así sí he sentido que los sentimientos que esperaba que se despertasen con la maternidad no eran los que había imaginado. Y para colmo, aquí estaba mi marido, más sentido y más involucrado que yo misma en la crianza, por lo que las comparaciones… ¡Para qué te voy a contar!

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    1. Mira pues a mi a revés jejej tuve instinto maternal desde bien pequeña, siempre tuve claro que quería niños y además los quise desde muy joven. Tampoco tuve depresión ni días azules ni nada de eso, pero si tuve esa sensación de la que hablo, de no saber que sentir o que se supone que debía sentir al nacer. Me costó un poco acostumbrarme jeje.

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